cristina v ha chiesto in TurismoEspañaComunidad de Madrid · 1 decennio fa

que cosas se deben y pueden visitar en tres días en madrid?

en el mas de setiembre

1 risposta

Classificazione
  • Anonimo
    1 decennio fa
    Risposta preferita

    Madrid es la cuarta ciudad más visitada de Europa y la primera de España, con casi siete millones de turistas al año[56]. Es además sede de la Organización Mundial del Turismo y de la Feria Internacional del Turismo – FITUR.

    La Puerta de Alcalá. El topónimo "puerta" aparece muchas veces en el callejero madrileño, siendo en algunos casos ocupado por puertas monumentales, como ésta (diseñada por Francesco Sabatini, 1776), la Puerta de San Vicente (1775), la Puerta de Toledo (Antonio López Aguado, 1827) modificación de un anterior proyecto de época de José Bonaparte, o la Puerta de Hierro (Francisco Nagle, 1753), entrada al Real Sitio de El Pardo que fue desplazada recientemente con motivo de las obras de la Carretera de La Coruña. Otras, correspondientes al trazado de las murallas medievales, fueron englobadas por el crecimiento urbano en la misma época medieval o la moderna, pero se conserva su nombre: Puerta Cerrada, Puerta de la Vega, Puerta de Guadalajara, Puerta del Sol. El Parque del Retiro tiene varias puertas monumentales, como la de España y la de Mariana de Neoburgo.

    La Puerta de Alcalá. El topónimo "puerta" aparece muchas veces en el callejero madrileño, siendo en algunos casos ocupado por puertas monumentales, como ésta (diseñada por Francesco Sabatini, 1776), la Puerta de San Vicente (1775), la Puerta de Toledo (Antonio López Aguado, 1827) modificación de un anterior proyecto de época de José Bonaparte, o la Puerta de Hierro (Francisco Nagle, 1753), entrada al Real Sitio de El Pardo que fue desplazada recientemente con motivo de las obras de la Carretera de La Coruña. Otras, correspondientes al trazado de las murallas medievales, fueron englobadas por el crecimiento urbano en la misma época medieval o la moderna, pero se conserva su nombre: Puerta Cerrada, Puerta de la Vega, Puerta de Guadalajara, Puerta del Sol. El Parque del Retiro tiene varias puertas monumentales, como la de España y la de Mariana de Neoburgo.

    El Real Hospicio del Ave María y San Fernando, visto desde la boca de Metro de Tribunal, en la Calle Fuencarral. La forja del diseño de Antonio Palacios (1919) es una de las formas omnipresentes en el mobiliario urbano madrileño (junto a las farolas "fernandinas"), y convive armónicamente con una de las máximas expresiones del barroco tardío español: la portada del Hospicio, obra de Pedro de Ribera, levantado entre 1722 y 1726, más propia de un palacio aristocrático que de una casa de beneficiencia. Llegó a albergar 3.000 asilados y desempeño su función original hasta 1922, cuando a iniciativa de la Real Academia de San Fernando, se le salvó del derribo. Desde entonces funciona como Museo Municipal y es el epicentro de la vida nocturna en el barrio de Malasaña.

    El Real Hospicio del Ave María y San Fernando, visto desde la boca de Metro de Tribunal, en la Calle Fuencarral. La forja del diseño de Antonio Palacios (1919) es una de las formas omnipresentes en el mobiliario urbano madrileño (junto a las farolas "fernandinas"), y convive armónicamente con una de las máximas expresiones del barroco tardío español: la portada del Hospicio, obra de Pedro de Ribera, levantado entre 1722 y 1726, más propia de un palacio aristocrático que de una casa de beneficiencia. Llegó a albergar 3.000 asilados y desempeño su función original hasta 1922, cuando a iniciativa de la Real Academia de San Fernando, se le salvó del derribo. Desde entonces funciona como Museo Municipal y es el epicentro de la vida nocturna en el barrio de Malasaña.

    Plaza de Colón vista desde la calle de Génova.

    Plaza de Colón vista desde la calle de Génova.

    Arquitectura histórica

    La mayor parte de los lugares turísticos de Madrid se encuentran en el interior de la ciudad, principalmente en los distritos Centro, Salamanca, Chamberí, Retiro y Arganzuela.

    El centro neurálgico de Madrid es la Puerta del Sol, punto de partida de la numeración de todas las carreteras del país[57]. De esta plaza nacen diez calles.

    La Calle Alcalá conduce desde la Puerta del Sol hacia el noreste de la ciudad. Desde ella se llega a la Plaza de Cibeles, en la que se encuentran lugares emblemáticos como la Fuente de Cibeles, el Banco de España o el Palacio de Comunicaciones (Antonio Palacios, 1918), actual sede del Ayuntamiento de Madrid. Posteriormente la calle alcanza la Plaza de la Independencia, en la que se encuentran la Puerta de Alcalá y una entrada al Parque del Retiro, en el que se encuentran lugares emblemáticos como el Palacio de Cristal, junto al estanque (1887, Ricardo Velázquez Bosco). En las inmediaciones con la M-30 se cruzará con la Plaza de Toros de Las Ventas.

    La Calle Mayor conduce hasta la Plaza Mayor, construida y reconstruida en sucesivas intervenciones de los Maestros Mayores de Obras de Madrid, los arquitectos más presentes en el plano madrileño, como Juan Gómez de Mora (1619) o Juan de Villanueva (1790); continuando por el llamado Madrid de los Austrias –en referencia a la dinastía de los Austrias– llegando finalmente a la Calle Bailén, cerca de la Catedral de la Almudena, proyectada por varias generaciones de arquitectos, desde el siglo XVIII (Ventura Rodríguez) hasta finales del XX (Fernando Chueca Goitia); y de la iglesia de San Francisco el Grande (Francisco Cabezas y Francesco Sabatini, 1784).

    Cerca de este punto se encuentran las ruinas de las murallas y atalaya árabes de la antigua fortaleza de Mayrīt así como de la posterior muralla cristiana. En este entorno se encuentran algunas de las zonas ajardinadas más bellas de la ciudad, como el Campo del Moro y los Jardines de Sabatini. Algo más al Oeste están la Casa de Campo y el entorno del río Manzanares, cruzado por los puentes de Segovia y de Toledo de las calles del mismo nombre. En la segunda, más adelante, se encuentra la Puerta de Toledo.

    Desde allí la Calle Bailén conduce hasta la Plaza de España en la que se encuentran el monumento a Miguel de Cervantes, los edificios España y Torre de Madrid y el Templo de Debod, un templo egipcio trasladado piedra a piedra a España como agradecimiento por la ayuda ofrecida en la construcción de la Presa de Asuán. También en esta plaza nace la Gran Vía de Madrid, que avanzará dejando al norte el barrio de Malasaña, de una importante actividad nocturna y cultural, cruzándose con las Calles del Carmen y Preciados en la Plaza de Callao y más adelante con la Calle Montera –las tres provenientes de la puerta del Sol–. En este punto Malasaña deja paso al barrio de Chueca, de ambiente alternativo y gay. La Gran Vía finalmente terminará al cruzarse con la calle Alcalá.

    La Calle Arenal llega al Teatro Real (Antonio López Aguado y Custodio Moreno, 1850), en la Plaza de Ópera, continuando hasta la Plaza de Oriente, donde se encuentra el Palacio Real (Filippo Juvara y Juan Bautista Sachetti, 1738-1764).

    Las Calles del Correo, Carretas y de Espoz y Mina, parten hacia el sur hacia el Barrio de las Letras. En esta zona se encuentran multitud de bares de copas y pubs, especialmente en el entorno de las calles Huertas, Atocha y de la Plaza de Santa Ana. Este área termina en el entorno de la Plaza de Carlos V, junto a la emblemática Estación de Atocha y al Ministerio de Agricultura.

    La Carrera de San Jerónimo sale hacia el sureste, cruzando las plazas de Canalejas y de las Cortes –junto al Palacio de las Cortes– y llegando hasta el llamado Tríangulo del arte de los museos del Prado, Reina Sofía y Thyssen-Bornemisza en el ajardindo Paseo del Prado. No muy lejos se encuentra el Observatorio Astronómico de El Retiro, la Basílica de Nuestra Señora de Atocha y el Panteón de Hombres Ilustres. También en este entorno se encuentra la iglesia de San Jerónimo el Real que da nombre a la calle, el Hotel Ritz, el Palacio de la Bolsa y la Real Academia de la Lengua Española.

    En el mismo Paseo del Prado se encuentra la fuente de Neptuno, lugar de celebración de victorias del club de fútbol Atlético de Madrid (en rivalidad con las del Real Madrid, que se celebran en la de Cibeles). Esta calle continúa hacia el norte con el nombre de Paseo de Recoletos hasta la Plaza de Colón, en la que se encuentra la Biblioteca Nacional, las Torres Colón y un centro cultural subterráneo bajo los Jardines del Descubrimiento, en el espacio ocupado por la antigua Casa de la Moneda, en cuyo exterior se levantan un conjunto escultórico, el monumento al descubridor y una enorme bandera de España. En este punto cambia de nuevo su nombre a Paseo de la Castellana, convirtiéndose en una de las vías más importantes de la capital y alcanzando el extremo norte de ésta. En torno a su fin, contiene las áreas empresariales de AZCA y Cuatro Torres Business Area, que contienen algunos de los edificios más altos de el país.

    Escultura

    Madrid es quizá la única ciudad del mundo que dedica un monumento público al mismísimo demonio: el Ángel Caído, de Ricardo Bellver, 1877, que da nombre a la glorieta donde se encuentra, en pleno Parque del Retiro y junto a las ruinas de la antigua Real Fábrica de Porcelana del Buen Retiro (llamada popularmente la China.

    Madrid es quizá la única ciudad del mundo que dedica un monumento público al mismísimo demonio: el Ángel Caído, de Ricardo Bellver, 1877, que da nombre a la glorieta donde se encuentra, en pleno Parque del Retiro y junto a las ruinas de la antigua Real Fábrica de Porcelana del Buen Retiro (llamada popularmente la China.

    La sirena varada o Punto de Encuentro, de Eduardo Chillida, en el Museo de Escultura al Aire Libre de la Castellana. El penúltimo alcalde no elegido democráticamente, José Luis Álvarez, ya iniciada la transición democrática, autorizó la colocación de esta escultura, adquirida por el ayuntamiento en 1972, en vísperas de las primeras elecciones municipales (1979).

    La sirena varada o Punto de Encuentro, de Eduardo Chillida, en el Museo de Escultura al Aire Libre de la Castellana. El penúltimo alcalde no elegido democráticamente, José Luis Álvarez, ya iniciada la transición democrática, autorizó la colocación de esta escultura, adquirida por el ayuntamiento en 1972, en vísperas de las primeras elecciones municipales (1979).

    Puerta de la Ilustración, de Andreu Alfaro, sobre la M-30 a la altura de La Vaguada. Estuvo previsto colocar en una glorieta cercana una escultura de grandes dimensiones, representando un desnudo masculino hiperrealista, basada en un diseño de Antonio López García, pero el proyecto no se llevó a cabo.

    Puerta de la Ilustración, de Andreu Alfaro, sobre la M-30 a la altura de La Vaguada. Estuvo previsto colocar en una glorieta cercana una escultura de grandes dimensiones, representando un desnudo masculino hiperrealista, basada en un diseño de Antonio López García, pero el proyecto no se llevó a cabo.

    Las calles de Madrid son un verdadero museo de escultura al aire libre, además del llamado Museo de Escultura al aire libre de la Castellana, dedicado a obras abstractas, entre las que destaca la "Sirena Varada" de Eduardo Chillida, que debe su nombre a la negativa del ayuntamiento franquista a colocarla en el lugar inicialmente previsto, lo que originó un escándalo en ambientes artísticos y un opiniones dispares en un público poco preparado para las innovaciones estéticas; el autor la llamaba "Punto de Encuentro".

    Desde el siglo XVIII, el espacio del Salón del Prado se adornó con un programa iconográfico de fuentes monumentales con referencias clásicas: la Fuente de la Alcachofa, las Cuatro Fuentes, la Fuente de Neptuno, la Fuente de Apolo y la Fuente de Cibeles. En la Plaza de Oriente se exhibe una serie de reyes de España desde los visigodos y los distintos reinos cristianos medievales, que fueron bajados de la cornisa de Palacio donde previamente se habían colocado, a consecuencia de un sueño premonitorio de la reina Isabel de Farnesio. Algunos se conservan en el Retiro.

    Las esculturas ecuestres son particularmente espectaculares, empezando cronológicamente por dos del siglo XVII: la de Felipe III, en la Plaza Mayor y la de Felipe IV, en la Plaza de Oriente (sin duda la más importante de Madrid, proyectada por Velázquez y construida por Pietro Tacca con asesoramiento científico de Galileo Galilei). Del siglo XIX son la estatua de Espartero, en la Calle de Alcalá frente al Retiro, y la del Marqués del Duero en la Castellana.[58] En Nuevos Ministerios estuvo la estatua ecuestre de Francisco Franco que se retiró en 2004 por decisión del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, medida que suscitó algún escándalo, coincidiendo con el debate sobre la memoria histórica; durante el gobierno de Felipe González se habían colocado cerca de ella estatuas de Indalecio Prieto y Francisco Largo Caballero.

    El Paseo de la Castellana alberga también estatuas notables, como la de Colón, la de Emilio Castelar (de Mariano Benlliure, prolífico escultor que tiene mucha obra expuesta en Madrid, en calles o edificios, como varias tumbas en el Panteón de Hombres Ilustres), la "Mano" de Fernando Botero, el monumento a la Constitución (un cubo de mármol de Macael) y el Monumento a José Calvo Sotelo en la Plaza de Castilla.

    Dispersas por todo Madrid, sobre todo en el centro, se encuentran muchas otras notables esculturas: las más famosas los leones de las Cortes, hechos por Ponciano Ponzano del bronce fundido de cañones tomados en la Guerra de África (1886), frente a los que se encuentra una escondida estatua de Cervantes. En las tres puertas del Museo del Prado se encuentran magníficas estatuas de Goya (Mariano Benlliure), Velázquez (Aniceto Marinas) y Murillo (Sabino Medina), y frente al Casón del Buen Retiro hay una estatua de la reina regente María Cristina de Borbón. En la Plaza de la Lealtad se encuentra el obelisco a los caídos por España, y en la Plaza del Dos de Mayo, donde estuvo el cuartel de artillería de Monteleón, el grupo escultórico de Daoiz y Velarde. En las escalinatas de la Biblioteca Nacional se encuentra una serie de estatuas de literatos españoles, y en su interior una destacable de Marcelino Menéndez y Pelayo. En la Plaza de España se encuentra un grupo escultórico de grandes dimensiones: el Monumento a Cervantes.

    Muchas zonas del Parque del Retiro son realmente escenografías escultóricas: el Ángel Caído de Ricardo Bellver, el grupo escultórico de Alfonso XII, tras él la estatua también ecuestre de Martínez Campos, y más escondidos los monumentos a Julio Romero de Torres y a Ramón y Cajal (Victorio Macho, 1926). Dentro del Jardín Botánico se encuentra una estatua de Carlos III, que también dispone en la Puerta del Sol una ecuestre, realizada recientemente sobre un diseño del siglo XVIII, y muy cercana a dos de las más famosas: La Mariblanca (nombre vulgar de una Diana que presidió una fuente clásica) y El Oso y el Madroño (quizá la más fotografiada). No obstante, la estatua más popular de Madrid posiblemente sea la de Eloy Gonzalo, el héroe de Cascorro, que preside el Rastro con una amenazante lata de gasolina.

    En la Plaza de la Ópera se encuentra la estatua de Isabel II, que fue derribada y arrastrada durante la proclamación de la Segunda República[31]. Algunas estatuas de republicanos destacados fueron apartadas tras la Guerra Civil y rescatadas en democracia, como el busto de Pablo Iglesias, de Emiliano Barral. Otro famoso busto, el de Machado por Pablo Serrano (este esculpido durante el franquismo, en 1966), que tuvo que mantenerse oculto durante años en el domicilio del fiscal Chamorro,[59] ahora se encuentra en Baeza, con una réplica en la calle dedicada al poeta, en la zona norte de Madrid. No muy lejos se encuentra una escultura de tubos semicirculares de grandes dimensiones de Andreu Alfaro, cruzando sobre la calzada central de la Avenida de la Ilustración.

    En forma de relieves, adosadas a edificios o encaramadas a sus cornisas se encuentran multitud de esculturas. En las postrimerías del barroco destacan las complejas portadas de Pedro de Ribera (la del antiguo Hospicio, hoy Museo Municipal de Madrid, y la del Monte de Piedad, además de la decoración de puente de Toledo y muchos otros edificios singulares). En época contemporánea se encuentran más ejemplos escultóricos, como los caballos alados del Ministerio de Fomento o Agricultura, en Atocha, el Fénix del edificio de La Unión y el Fénix, la Minerva del Círculo de Bellas Artes o los aurigas del Banco Hispano Americano en la plaza de Sevilla (inmortalizados en la película La Comunidad).

    En otro orden de cosas (aunque también inmortalizados en alguna película, como El día de la Bestia) están los letreros publicitarios luminosos de neón, algunos de los cuales han adquirido rango de históricos y están legalmente protegidos, como el de Schweppes en la plaza del Callao o el de Tío Pepe en la Puerta del Sol.

    Rascacielos

    Torres Puerta de Europa o KIO

    Torres Puerta de Europa o KIO

    Edificios de Cuatro Torres Business Area, aún en construcción.

    Edificios de Cuatro Torres Business Area, aún en construcción.

    Artículo principal: Rascacielos en Madrid

    Si bien Madrid nunca ha sido una ciudad destacada por sus rascacielos, durante el siglo XX, especialmente con la construcción de la Gran Vía, se levantaron los primeros que, si bien no podían considerarse rascacielos, sí eran edificios destacados. No es hasta 1953 cuando se levanta el primer rascacielos en Madrid, el Edificio España y en 1957 le supera la Torre de Madrid. En la década de 1980 se levantan los rascacielos de AZCA, como la Torre Picasso y la torre de telecomunicaciones Torrespaña, si bien ésta no se suele considerar como un rascacielos. Actualmente se está construyendo en el Paseo de la Castellana el parque empresarial Cuatro Torres Business Area, proyecto en el que hay cuatro rascacielos que superan los 200 metros de altura, siendo el más alto de ellos la Torre Repsol con 250 metros.

    Actualmente la lista de edificios por altura es la siguiente. Se muestran en negrita los edificios que están en construcción.

    Puesto Edificio Altura Número de plantas Año de inauguración2

    1 Torre Repsol 250 m 45 2007

    2 Torre de Cristal 249 m 45 2007

    3 Torre Sacyr Vallehermoso 236 m 52 2007

    4 Torrespaña[60] 231 m 4 y fuste 1982

    5 Torre Espacio 223 m 53 2007

    6 Torre Picasso 157 m 43 1988

    7 Torre de Madrid 142 m 34 1957

    8 Torre Europa 121 m 35 1985

    9 Edificio España 117 m 25 1953

    10 Puerta de Europa I y II 114 m 26 1996

    Barrios periféricos

    Si bien es la zona centro la que concentra la mayor parte del interés turístico, algunos lugares de interés se encuentran en los barrios de la periferia. Es el caso del Planetario, situado en el Parque de Enrique Tierno Galván junto a la M-30, en el entrono de Arganzuela y Puente de Vallecas.

    El Palacio de El Pardo se encuentra en el distrito no urbanizable de Fuencarral-El Pardo. Su entorno, el Monte de El Pardo, está protegido tanto por formar parte del Patrimonio Nacional como por su valor ecológico, debido a sus abundantes y diversas flora y fauna autóctonas. También este espacio protegido alberga el Palacio de la Zarzuela, residencia de la Familia Real Española y el llamado "pabellón" del Príncipe de Asturias, de reciente construcción (año 2001). [61]

    Alrededores de Madrid

    Basílica de San Lorenzo del Escorial

    Basílica de San Lorenzo del Escorial

    Categoría principal: Turismo en la Comunidad de Madrid

    Si bien no pertenecen a la ciudad de Madrid, hay otros lugares de su entorno que, debido a su escasa distancia de la ciudad, están íntimamente relacionados con ella.

    Algunos de los más destacables son el Monasterio de San Lorenzo del Escorial y el Valle de los Caídos, a escasos kilómetros del primero, situados en la también destacable Sierra de Guadarrama.

    En la zona Sur y Este destacan las ciudades de Alcalá de Henares y Aranjuez, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, así como la villa de Chinchón.

    Zonas comerciales

    Puerta del Sol, Madrid

    Puerta del Sol, Madrid

    La ciudad de Madrid, con la Pasarela de moda Cibeles, está considerada como uno de los centros europeos de la moda, por lo que todas las marcas principales tienen sede en la ciudad. Si bien las tiendas minoristas se distribuyen por toda la ciudad, también existen áreas de especial concentración comercial como son los entornos de la Puerta del Sol, la calle Serrano y la plaza de Goya.

    Hay establecimientos especializados en alta costura de todas las principales marcas internacionales, como Armani o Gucci, así como de las españolas como Zara o Cortefiel. También hay multitud de tiendas de ropa informal y deportiva, con presencia de las principales marcas. Es de reseñar la cadena El Corte Inglés, especialmente dedicada a la moda, y que cuenta con centros en los puntos de la ciudad más concurridos.

    También es renombrado el mercadillo callejero de El Rastro, que se sitúa los domingos y festivos en torno a la calle Ribera de Curtidores.

    Madrid ofrece la posibilidad de disfrutar de los pocos cafés clásicos que quedan. Destacan el literario Café Gijón (Paseo de Recoletos, 21) y el Café Comercial (Glorieta de Bilbao, 7).

    Arte y cultura

    Madrid en la Literatura, la Música y el Cine

    Portada de El Quijote (1605), impreso en la Calle de Atocha por Juan de la Cuesta. La actividad editorial de Madrid ha sido muy notable desde la instalación de la Corte hasta el presente.

    Portada de El Quijote (1605), impreso en la Calle de Atocha por Juan de la Cuesta. La actividad editorial de Madrid ha sido muy notable desde la instalación de la Corte hasta el presente.

    Aunque no son pocas las referencias a Madrid en la literatura medieval, e incluso hay célebres madrileños en ella, como Ruy González de Clavijo, es desde la literatura del siglo de Oro cuando las referencias a Madrid son muy abundantes, bien por ser el escenario de obras literarias o aparecer en sus títulos (El Acero de Madrid o Las Ferias de Madrid, de Lope de Vega) o bien por referirse en concreto a la villa, sus costumbres y moradores, entre los que se encontraban los propios Cervantes, Lope de Vega (él mismo natural de Madrid), Quevedo, Góngora (inquilino y enemigo mortal de aquél, que se dio el gusto de desahuciarle). Las calles entre Atocha y la Carrera de San Jerónimo concentran la mayor parte de los lugares de vida y enterramiento de estos genios, incluyendo el local donde se imprimió el Quijote, y son conocidas como Barrio de las Letras o Barrio de Las Musas (a no confundir con el homónimo situado en San Blas). Dos corrales de comedias (el Corral del Príncipe, precedente del Teatro Español, y el de los Caños del Peral, precedente del Teatro de la Ópera de Madrid) se repartían la audiencia popular, rivalizando en estrenar a Tirso de Molina o a Calderón de la Barca (ambos madrileños). El siglo XVIII significó una decadencia de la calidad de la literatura, incluida la escénica, aunque el público madrileño se deleitaba con los sainetes de Ramón de la Cruz, de ambiente castizo, o las más intelectuales producciones de los Moratín.[62]

    Madrid, castillo famoso / que al rey moro alivia el miedo...

    Nicolás Fernández de Moratín, Fiesta de toros en Madrid, en quintillas.

    Más brillantez tuvo la escena musical, en que aparte de los nacionales, figuras extranjeras como el castrato Farinelli y el compositor Luigi Boccherini, que llegó a identificarse lo suficiente con la ciudad como para producir la celebérrima Ritirata de Madrid.

    El Teatro de la Zarzuela, frente a él, una farola «fernandina».

    El Teatro de la Zarzuela, frente a él, una farola «fernandina».

    El romanticismo madrileño del siglo XIX tiene en el madrileño Mariano José de Larra su principal exponente. Su suicidio y entierro (con lectura de epitafio por José Zorrilla incluida) sólo se entienden en el contexto y ambiente que refleja a la perfección el Museo Romántico. Con autores como Francisco Asenjo Barbieri, Federico Chueca y Tomás Bretón se desarrolla un género dramático musical autóctono, de ambiente popular y costumbrista: la zarzuela, de la que Madrid es capital mundial, especializándose en ella la programación del Teatro de la Zarzuela o del Teatro Apolo. El ambiente costumbrista madrileño también produjo comedias de mucho éxito de público, como las del alicantino Carlos Arniches, que más que reflejar el habla popular, la exageraba hasta un punto paródico que, curiosamente, terminó siendo imitado por los hablantes reales.

    Palacio de la Prensa, Gran Vía a la altura de la Plaza del Callao, Pedro Muguruza Otaño (1925-1929). Se construyó como edificio multifuncional, a imitación del urbanismo y arquitectura norteamericanas, donde aparte de la sede social de la Asociación de la Prensa de Madrid (actividad de enorme importancia, véase Historia de la prensa en España), existía un café concierto, una enorme sala de cine con 1840 localidades (que sigue existiendo, convertida en multicines desde 1991), viviendas de alquiler y oficinas. La primera película proyectada fue El destino de la Carne. El extraño diseño del patio de butacas exigía que se accediera a él en ascensor, característica que se eliminó en 1941 (reforma de Enrique López-Izquierdo). Los cines y demás locales comerciales de la Gran Vía han sufrido diversas vicisitudes desde su primitivo diseño, y han sido objeto de un reciente plan de recuperación de su estética original. Actualmente muchos de ellos se han reformado para acoger espectáculos dramático-musicales, con lo que el tramo de la calle entre Callao y Plaza de España se ha convertido en un pequeño Broadway. Otros comercios tradicionales de la zona eran y siguen siendo las librerías, como la Casa del Libro de la Editorial Espasa-Calpe y las pequeñas librerías de la calle Libreros, especializadas en libros de segunda mano y libros de texto, y las tiendas de discos. En 1991 se hizo una nueva reforma convirtiéndolo en un cine multisalas.

    Palacio de la Prensa, Gran Vía a la altura de la Plaza del Callao, Pedro Muguruza Otaño (1925-1929). Se construyó como edificio multifuncional, a imitación del urbanismo y arquitectura norteamericanas, donde aparte de la sede social de la Asociación de la Prensa de Madrid (actividad de enorme importancia, véase Historia de la prensa en España), existía un café concierto, una enorme sala de cine con 1840 localidades (que sigue existiendo, convertida en multicines desde 1991), viviendas de alquiler y oficinas. La primera película proyectada fue El destino de la Carne. El extraño diseño del patio de butacas exigía que se accediera a él en ascensor, característica que se eliminó en 1941 (reforma de Enrique López-Izquierdo). Los cines y demás locales comerciales de la Gran Vía han sufrido diversas vicisitudes desde su primitivo diseño, y han sido objeto de un reciente plan de recuperación de su estética original. Actualmente muchos de ellos se han reformado para acoger espectáculos dramático-musicales, con lo que el tramo de la calle entre Callao y Plaza de España se ha convertido en un pequeño Broadway. Otros comercios tradicionales de la zona eran y siguen siendo las librerías, como la Casa del Libro de la Editorial Espasa-Calpe y las pequeñas librerías de la calle Libreros, especializadas en libros de segunda mano y libros de texto, y las tiendas de discos.[63] En 1991 se hizo una nueva reforma convirtiéndolo en un cine multisalas.

    Finalizado el siglo, el canario Galdós reflejará en sus Episodios Nacionales muchos hechos ocurridos en Madrid, y en otras novelas atrapará el ambiente de las distintas clases sociales (Fortunata y Jacinta, Miau, Misericordia). Es el momento (1896) en que Alexandre Promio, un camarógrafo de la empresa Lumière llega a Madrid y toma las primeras películas, en que aparece la Puerta del Sol. A comienzos del siglo XX, posiblemente sea el esperpento de Valle Inclán (Luces de Bohemia, un viaje nocturno de un poeta ciego por un sórdido Madrid) el que mejor refleje la realidad de la villa. En un célebre pasaje, se cita a los espejos deformantes del callejón del Gato como inspiración de esa visión, que también se ha comparado con la estética del pintor José Gutiérrez Solana o la del Ramón Gómez de la Serna (tan famoso por su obra como por sus jugosa tertulia en el Café Pombo). Un contraste literario sería la visión realista de Pío Baroja en su trilogía La lucha por la vida (El árbol de la ciencia, Mala hierba, Aurora roja) o la de Arturo Barea (La forja de un rebelde). La generación de 1927 tuvo uno de sus lugares de reunión en la Residencia de Estudiantes, donde pudieron entrar en contacto Federico García Lorca, Salvador Dalí y Luis Buñuel[64]. No es exagerado hablar de Edad de Plata. Pero poco más tarde, los poetas que «ganara quien la ganase» perdieron la guerra[65], estuvieron en los dos frentes, tocando «geográficamente» sufrir la represión del bando republicano en Madrid a literatos como Enrique Jardiel Poncela o Pedro Muñoz Seca (que fue fusilado); y cantar la resistencia del «Rompeolas de las cincuenta provincias españolas» a Antonio Machado

    ¡Madrid, Madrid; qué bien tu nombre suena, / rompeolas de todas las Españas! / La tierra se desgarra, el cielo truena, / tú sonríes con plomo en las entrañas.[66]

    La «victoria»[67] llevó al exilio (interior o exterior) a buena parte de los supervivientes. En Madrid quedaron Vicente Aleixandre o Gerardo Diego, según éste en una ciudad de «algo más de un millón de cadáveres». Los entierros de José Ortega y Gasset y de Pío Baroja, cuyo incómodo silencio difícilmente podía entenderse como justificación del régimen franquista, fueron significativamente los dos actos culturales más trascendentes de una época sombría. Los del bando triunfador no veían las cosas mucho más alegres, como demostró La colmena de Camilo José Cela o la película Surcos, de José Antonio Nieves Conde, que denunciaba desde una ideología falangista la corrupción que la ciudad ejercía sobre una familia de emigrantes campesinos. La generación de los cincuenta insistió en los tintes sombríos (La taberna fantástica de Alfonso Sastre, ambientada en el Arroyo de Abroñigal, hoy M-30; El Jarama de Rafael Sánchez Ferlosio, que narra el paso del tiempo de unos jóvenes madrileños que van a refrescarse a las riberas de ese río; o Tiempo de silencio de Luis Martín Santos, que recorre Madrid entero, desde el Centro Superior de Investigaciones Científicas, el Ateneo y las mansiones aristocráticas hasta los prostíbulos, las verbenas populares y las chabolas). La cinematografía que retrata el Madrid de la época contaba con productos de evasión de gran consumo, que propagaban valores tradicionales con tintes más o menos edulcorados, como en las películas de Rafael J. Salvia (Manolo, guardia urbano; Las chicas de la Cruz Roja, La gran familia, ésta codirigida por Fernando Palacios). Otra de mayor altura estética y compromiso social enmascarado en el humor negro puede verse en Luis García Berlanga (Una pareja feliz, El verdugo), Edgar Neville (Domingo de Carnaval y El último caballo) o Marco Ferreri (El pisito y El cochecito). La escena madrileña, al mismo tiempo que recoge la última época del género ínfimo (el cuplé y la revista musical, estrechamente sometidos a censura[68]), representa las obras de tinte pesimista de Antonio Buero Vallejo, desde Historia de una escalera (1949) y otras ambientadas en Madrid (La detonación, en la época de Larra, Un soñador para un pueblo, en la de Esquilache).

    El color gris posiblemente no se despejó del ambiente artístico hasta el estallido de la movida madrileña entre finales de los setenta y comienzos de los ochenta. Las películas de Pedro Almodóvar y la denominada nueva comedia madrileña (Fernando Colomo) reflejan un Madrid definitivamente superador de el de Muerte de un ciclista de Juan Antonio Bardem veinte años antes. A finales de los 80 y principios de los 90 los estertores de la movida dejaron paso a una degradación urbana generalizada, a causa del auge de la heroína, que se hizó sentir en Chueca (hoy barrio gay, de precios prohibitivos), Villaverde, San Blas o Vallecas y poblados marginales adyacentes. Algo de todo esto trasciende en la canción Pongamos que hablo de Madrid de Joaquín Sabina o en las películas El día de la Bestia (1995) y en clave de humor, Torrente (1998), dónde el concepto de caspa —vocablo muy madrileño que designa algo en decadencia y rancio, ya sea mentalidad, moda o ambiente— cobra pleno significado. La historia entera se refleja en un minuto en ¡Mírala!, La Puerta de Alcalá cantada por Víctor Manuel y Ana Belén.

    Museos

    Categoría principal: Museos de Madrid

    Madrid cuenta importantes pinacotecas, las cuales constituyen una de las principales atracciones turísticas de la ciudad. Tres de los principales museos se encuentran en el llamado triángulo del arte: el Museo del Prado, con obras de Goya, Velázquez, El Greco o Tiziano, entre otros; el Thyssen-Bornemisza, una de las mayores colecciones privadas de arte del mundo; y el Museo Reina Sofía, que contiene obras de los siglos XIX y XX, con una significativa colección de Picasso en la cual se encuentra su famosa obra El Guernica. Los museos más significativos son:

    Vista de la fachada principal del Museo del Prado, con la estatua de Velázquez.

    Vista de la fachada principal del Museo del Prado, con la estatua de Velázquez.

    * El Museo del Prado es una de las más importantes pinacotecas del mundo. Su colección se centra en pintura anterior al siglo XX, especialmente italiana, española y flamenca. Algunas de las obras más representativas que contiene son Las Meninas, La fragua de Vulcano o El triunfo de Baco, de Velázquez; La maja desnuda, La vendimia o La carga de los mamelucos, de Goya; Las tres Gracias de Rubens; el Autorretrato de Durero; el Caballero de la mano en el pecho de El Greco; el Descendimiento de Roger van der Weyden; El Jardín de las Delicias de El Bosco; Carlos V en Mühlberg, de Tiziano... además de una notabilísima colección de escultura con obras clásicas grecorromanas, renacentistas, etc.[69].

    * El Museo Thyssen-Bornemisza representa una de las mayores colecciones privadas de arte del mundo. Tiene organizadas sus colecciones de forma cronológica, de forma que comienza en el Renacimiento y concluye en el siglo XX. En la segunda planta se hace un recorrido por el ciclo del Renacimiento y del Clasicismo, el Quattrocento italiano, ejemplos de maestros italianos, alemanes y holandeses del siglo XVI como Jan Van Eyck, Alberto Durero y Hans Holbein; y finalmente una galería dedicada a Tiziano, Tintoretto, Bassano, El Greco, Bernini y Caravaggio, entre otros. En la primera planta se muestra la colección de pintura holandesa, desde Frans Hals a Max Beckmann; con muestras de Realismo, Rococó, Neoclasicismo, Romanticismo y movimientos impresionistas. La planta baja reúne obras del siglo XX, desde el cubismo y las primeras vanguardias, hasta el Pop Art. Destacan algunas obras maestras contemporáneas de Picasso, Piet Mondrian, Marc Chagall o Edward Hopper[70].

    Fachada del Museo Reina Sofía, donde se aprecia el ascensor exterior que le da su aspecto característico.

    Fachada del Museo Reina Sofía, donde se aprecia el ascensor exterior que le da su aspecto característico.

    * El Museo Reina Sofía es el museo nacional español de arte del siglo XX. Cuenta con colecciones de Pablo Picasso y Salvador Dalí. La obra más conocida del museo es el Guernica. También posee obras de Juan Gris, Joan Miró, Julio González, Eduardo Chillida, Pablo Palazuelo, Antoni Tàpies, Pablo Gargallo, Lucio Muñoz, Luis Gordillo, Jorge Oteiza, Ouka Lele y José Luis Gutiérrez Solana, entre otros. Alberga además una biblioteca de acceso libre especializada en arte, cuyos fondos ascienden a más de 100.000 libros, 3.500 grabaciones sonoras y cerca de 1.000 vídeos[71].

    * El Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando: en su colección permanente contiene una gran colección de obras, especialmente del arte español, italiano y flamenco de los siglos XVIII y XIX. Algunos autores representados son Goya, quien además fue miembro de la academia, Murillo, José de Madrazo, Federico de Madrazo, Leandro Bassano, Zurbarán o Vicente López[72].

    * El Museo Arqueológico Nacional contiene muestras de arte desde la prehistoria hasta el siglo XIX, especialmente de la península Ibérica, distribuidas en 3 plantas. Algunas de sus obras más representativas son la Dama de Elche, la Dama de Baza, la Dama de Ibiza, el Tesoro de Guarrazar, el ábaco neperiano, el Monumento funerario de Pozo Moro, una muestra de Mosaicos romanos, el Sepulcro de Doña Constanza de Castilla. Además, el museo cuenta con una reproducción del techo de los policromos de la cueva de Altamira en el jardín exterior.

    * El Monasterio de las Descalzas Reales: el monasterio cuenta con un museo con una importante colección de pinturas, esculturas, tapices y herrería donados a la orden durante el reinado de Carlos I y Felipe II. Contiene obras de Tiziano, Rubens y Zurbarán. Contiene además el sepulcro de la emperatriz María de Austria, obra de Crescenci, y esculturas de Juan de Mena.

    * El Museo de América: especialmente dedicado al arte del continente americano, especialmente centrado en la América precolombina, la etnografía y el arte colonial.

    * El Museo Nacional de Antropología: dedicado a ofrecer una visión global de las distintas culturas existentes en el planeta: con objetos y restos humanos procedentes de todo el mundo. Destacan los de la propia España, como la momia guanche de Tenerife, y los procedentes de Filipinas e Iberoamérica, como las cabezas humanas reducidas de Ecuador.

    * El Museo Sorolla: contiene la gran mayoría de las obras del artista, siendo la mayor colección que se conserva de su pintura y dibujo. Además ha desarrollado las colecciones de escultura, cerámica, joyería y fotografía, que poseía el autor, así como el archivo de la correspondencia del pintor.

    * El Museo Lázaro Galdiano: fundación privada que cuenta con todo tipo de objetos e instrumentos de artesanía y orfebrería histórica así como colecciones de pintura, escultura y dibujo, con obras de autores como Velázquez o Murillo[73].

    Parques y jardines

    Madrid es una de las ciudades europeas con mayor proporción de zonas verdes por habitante, concretamente 70 m² frente a los 20 m² de media en Europa. Además, con cerca de 300.000 árboles, es la segunda ciudad del mundo en número de estos en las calles y paseos, sólo superada por Tokio[74][75].

    Monumento a Alfonso XIII junto al estanque del Parque del Retiro

    Monumento a Alfonso XIII junto al estanque del Parque del Retiro

    * El Parque del Retiro: situados en pleno centro de la ciudad, y con 118 hectáreas, los Jardines del Retiro son uno de los lugares más significativos de Madrid. Cuentan en su interior con numerosos monumentos y lugares de interés, como son el Palacio de Cristal, la Puerta de España, desde la calle Alfonso XII, La rosaleda, el estanque y gran cantidad de fuentes.

    * La Casa de Campo: ubicada en el distrito de Moncloa-Aravaca y con una extensión de 1.722,60 ha, la Casa de Campo es el verdadero pulmón de Madrid. Tal es su tamaño que en su interior se encuentran situados el Parque de Atracciones de Madrid, el Parque zoológico de Madrid, o el Teleférico que conecta con el Parque del Oeste. Históricamente perteneciente a la Casa Real, la proclamación de la Segunda República significó su entrega al pueblo de Madrid en 1931, abriéndose por primera vez este parque forestal al disfrute de los madrileños.

    * El Parque del Oeste: está situado entre la carretera de La Coruña, la Ciudad Universitaria y la zona de Moncloa. Tiene una superficie de 98,60 ha y contiene especies como cedros del Líbano, chopos, tilos y hayas. Además, cada año, se celebra en el parque el Concurso Internacional de Rosas Nuevas de la Villa de Madrid.

    * El Parque del Capricho: se encuentra en la Alameda de Osuna, al noreste de la ciudad, y cuenta con una superficie de 14 ha. Está considerado uno de los parques más bellos de la ciudad. De sus rincones destacan la plaza del Capricho, el Palacio, el estanque, la plaza de los Emperadores, o la fuente de los Delfines y de las Ranas.

    Puerta Real del Real Jardín Botánico de Madrid, obra de Francesco Sabatini, (1781).

    Puerta Real del Real Jardín Botánico de Madrid, obra de Francesco Sabatini, (1781).

    * El Real Jardín Botánico: está situado junto a la pinacoteca del Museo del Prado. Tiene cuatro terrazas escalonadas, la terraza de los Cuadros, la de las Escuelas Botánicas, la del Plano de la Flor y la de los Laureles, que contienen plantas de América y del Pacífico, además de plantas europeas.

    * Parque Juan Carlos I: con 220 ha, el Parque Juan Carlos I es uno de los mayores de la ciudad. Alberga el recinto ferial IFEMA, donde se celebran algunas de las exposiciones anuales más importantes de Europa tales como el SIMO. Además, destaca el llamado Jardín de las Tres Culturas, que contiene tres zonas ajardinadas que representan a las culturas cristiana, judía y musulmana.

    * La Dehesa de la Villa: situada al noroeste de la ciudad de Madrid, su principal característica es que mantiene su condición de bosque, estando en su mayor parte sin ajardinar. El árbol más común de la dehesa es el pino, de los que hay seis especies, principalmente piñoneros y carrascos. Entre éstos se encuentran otras muchas especies como encinas, acacias o cipreses. Las aves más comunes son, como en el resto de la ciudad, palomas, gorriones y urracas. Otras especies que se ven habitualmente son la abubilla, el pico picapinos o el petirrojo.

    * El Parque de Enrique Tierno Galván: ubicado en el distrito de Arganzuela, posee una superficie de 45 ha y se encuentra situado el sur de la antigua estación de ferrocarril de Delicias, ahora Museo del Ferrocarril y que posee una bella estampa de la época. La zona en la que se encuentra enclavado el parque es conocida como el "Cerro de la Plata".

    Vida nocturna

    Horizonte nocturno de la capital.

    Horizonte nocturno de la capital.

    Madrid es particularmente conocida por su vida nocturna y sus discotecas, que florecieron sobre todo después de la muerte de Franco. Tras el cierre de las discotecas, no son pocos los que se dirigen a las chocolaterías, como la conocida chocolatería San Ginés, a tomar chocolate con churros (un desayuno típico español) y volver a casa a empezar un nuevo día. Una de las zonas más vitales del Madrid nocturno se encuentra actualmente en el llamado "Barrio de las Letras", en pleno centro de la capital, en torno a la plaza de Santa Ana y las calles Huertas y Echegaray.

    Otras zonas de interés son el barrio de Malasaña, con un público alternativo y joven, alrededor de la plaza Dos de Mayo, el barrio de Lavapiés, alrededor de la plaza del mismo nombre, con un público multicultural, dado que es la zona con más porcentaje de inmigración de Madrid y la calle Gran Vía y alrededores, con clubes de música electrónica hasta el amanecer.

    También cabría reseñar el barrio de Chueca, alrededor de la plaza del mismo nombre, con multitud de bares de ambiente gay. En 2007 se celebrará el evento Europride en este barrio tras la designación de Madrid como sede.[76]

    Gastronomía

    Artículo principal: Gastronomía de Madrid

    El bocadillo de calamares es un elemento típico de la gastronomía de Madrid.

    El bocadillo de calamares es un elemento típico de la gastronomía de Madrid.

    La gastronomía de Madrid se engloba dentro de la gastronomía castellana y de las diferentes partes de la cocina española, en algunos casos posee las tradiciones culinarias propias de la inmigración inicial cuando Felipe II creó la capital, y posteriormente de los pueblos de otras culturas y razas que posteriormente se han ido incorporando a la ciudad de Madrid y al área de su comunidad autónoma. Aún así, persisten algunos platos típicos propios como el cocido madrileño, los callos a la madrileña, la sopa de ajo, la casquería en general y postres como las rosquillas tontas y listas, los huesos de santo o las torrijas madrileñas.

    Es frecuente comprobar como el olor típico de la cocina madrileña es el olor de la fritura en aceite vegetal: los churros, la tortilla de patatas, los bocadillos de calamares servidos en los bares de la Plaza Mayor, las patatas bravas, los chopitos, las gallinejas, etc. Los bares y restaurantes de la capital despiden este olor por las calles a casi cualquier hora del día.

    Con el auge de la inmigración a comienzos del siglo XXI, han hecho presencia las gastronomías de los distintos grupos que se han asentado en la ciudad. Así se han desarrollado algunas como la gastronomía china, ecuatoriana y rumana. La caída del Franquismo ha facilitado la proliferación de establecimientos multinacionales de comida rápida así como de cómida étnica, como es el caso de los conocidos Kebab

    alby

Altre domande? Fai una domanda e ottieni le risposte che cerchi.